Soluciones a las víctimas de la violencia

Analizar cómo mejorar la protección a las víctimas de violencia familiar, ya sean menores, ancianos o mujeres, así como las novedades legislativas en violencia de género, fueron algunos de los objetivos de la jornada organizada por el Colegio.

Durante dos días expertos en la materia trataron de aportar soluciones para las víctimas. Uno de los asuntos que se debatieron fue cómo dar valor o garantía científica a los testimonios de las víctimas de la violencia de género y que puedan servir de prueba.

Teresa García Calvo, coordinadora de las jornadas, señaló que “en este contexto resulta esencial el testimonio de las víctimas, pues no en vano, se trata de delitos que se cometen en la intimidad”.

Para ello, contamos con la presencia de Ramón Arce Fernández, Catedrático de Psicología de la Universidad de Santiago de Compostela, que ha establecido un sistema de evaluación global en violencia de género que se adapta a criterios fiables, desde el punto de vista científico, para que los juristas sepan cómo se interpreta correctamente la prueba psicológica de las víctimas, cómo hay que solicitarla o impugnarla.

Otro de los asuntos que se debatieron fueron las situaciones que hacen a la mujer víctima por su género, como pueden ser la mutilación genital, la violencia de género entre adolescentes y las medidas de los Centros de Atención a las Víctimas de Violencia de Género para su prevención.

También se habló de la eficacia de las medidas de protección con medios electrónicos, y los nuevos retos al respecto, o cómo afrontar desde el Estatuto de la Víctima el importante papel de la educación, para modificar las creencias tradicionales de los roles de género y las actitudes sexistas.

El maltrato al anciano es otro de los grandes problemas sociales que se analizaron en la jornada. La falta de cuidados, desidia, abandono, abuso, el maltrato económico…, pueden proceder del ámbito institucional o individual, de sus cuidadores, e incluso de sus propios familiares, por lo que muchas de estas situaciones permanecen desgraciadamente ocultas al tratarse de personas en situación de vulnerabilidad.

Se abordó, por último, el maltrato a los menores de edad, cuya protección es jurídica y cuya detección y persecución está protocolizado de manera interinstitucional.